Sueño de viernes

30 11 2007

Un Señor sensible suave me acaricia con palabras dulces.
Sabe lo que hace cuando dice. Por eso dice y dice una vez, otra y otra vez.
Yo escucho.
Cierro los ojos lo escucho y leo. Lo leo lo pienso y creo escuchar.
El Señor sensible es suave y sensual.
Mi piel lo espera.
Estaba esperándolo antes. Y ahora que llega, llegando se va.

Despierto. En el sueño despierto y estás.





En cuanto a mí…

28 11 2007

Creo que alguna vez amé. Que después de haber amado, amé.
Es más, creo que algunas veces puedo sentir amor.
Pero siempre caigo en la duda ¿Yo siento amor? ¿Es esto sentir amor? ¿Por otro? ¿Por mí? ¿Me amo? ¿Te amo?
Si hablamos de Amor a los hijos, a cada uno de los hijos -porque a todos ellos se ama con amor diferente- es más sencillo, fácil. Es Amor porque es entrega permanente.
Es a dar y a recibir. El intercambio es necesario hasta en el amor por para de los hijos.
Pero con ellos, sin duda,  siempre es Amor.

Pero, Amar…Amor, Amante…Amado. Querido mío, sin ti muero. Eso No. No es igual.
Entonces, entiendo que tal vez nunca he amado realmente.

No estoy enamorada más que de la Vida, apenas.
No sé muy bien qué es esto del Amor. Pero del Amor puedo hablar igual.
Y podemos hablar de la miseria (del Griego mi s ero: Sin amor, casualmente) porque alguna vez, fuimos miserables o lo somos. O del miedo, porque lo sentimos o del dolor porque también estuvo, o está dentro….y así con todo.

Una vez mi maestro nos dio como tarea la elaboración un programa con el que abordaría los cursos durante el nuevo ciclo. Los que daría él, pensábamos.
Armamos así un temario de veinticuatro unidades bien diferenciadas.

-Aquí está, esto es todo lo que no sabemos – dijimos entregándole en mano.
Se dispuso a leer las tres carillas.
-¿Así que todo esto es lo que saben?
-No. Eso es todo sobre lo que no sabemos nada.
-Imposible, nunca hubiesen podido distinguirlo tan bien de no haberlo conocido. Entonces, ya lo saben. Ahora pasaremos a fortalecerlos.
………..
Bueno, está bien…Amar, tal vez  sea toda la aparente contradicción en que se basa mi discurso. El que uso para decir que no sé nada sobre esto de amar, sentir amor -o no se siente o sí, tal vez pero no se sabe-

-No releo (dice Arturo, apunta y tira) A un post suyo, en Amaneciente, comenté con un texto semejante. Quise dejarlo entre mis cosas en la semana que dedico a las pinturas de Tomasz Rut, evocan pasiones. ¿Y qué tiene que ver con el Amor? Dicen que nada. Pero sin Pasión…¿qué?
V.C.





Privilegio

27 11 2007

voluptarius.jpgTe quise así.
Así tanto. Semejante a lo que sientes al mirar la imagen.
Así te abarqué, te interné en mí. Fui tuya, fuimos nuestros.

Por un momento. Luego, tantos momentos, que se creyó eterno.

No,“Esto también pasará.” Pasó. Y pasa ya.
Otros nunca pueden esperar a que pase.
Porque no les pasa.

V.C.

Imagen -Tomasz Rut “Voluptarius”-





Hércules

25 11 2007

 Trabajo I. La captura de las Yeguas Devoradoras de Hombres

-“Los Trabajos de Hércules”, Alice Bailey-

fiero.jpg
Diómedes, hijo de Marte, gobernaba en la tierra más allá del Portal. Allí criaba caballos y yeguas de la guerra, en los pantanos de su tierra. Salvajes los caballos y feroces las yeguas, asolaban la tierra produciendo gran daño matando a todos los hijos de los hombres y engendrando caballos cada vez más salvajes y malignos.
“Captura a estas yeguas y detén estos actos malvados. Ve, libera esta tierra lejana y a los que viven en ella”, fue la orden que llegó a los oídos de Hércules.
Buscó entonces Hércules a su amado amigo.
-Abderis, adelántate y ayúdame en esta tarea.
Los dos trazaron planes con cuidado y siguieron a los caballos mientras recorrían las praderas y pantanos de esa tierra. Al fin arrinconó a las yeguas salvajes dentro de un campo donde no había lugar para moverse. Allí las atrapó y maniató. Luego festejó el triunfo logrado.
Sumido en orgullo por la proeza, consideró indigno para él conducir los caballos y yeguas por el camino al Portal. Designó a su amigo Abderis para llevarlo a cabo y dándole la espalda, marchó hacia delante.
Abderis era débil y temía a la tarea. No pudo retener las yeguas, ponerles los arneses y conducirlas a través del Portal. Ellas se volvieron contra él, lo desgarraron y pisotearon luego huyeron a las salvajes tierras de Diómedes.
Hércules, descubre la razón de la tardanza de Abderis. Desconsolado, retomó su tarea dejando al amigo agonizando sobre la tierra.
Nuevamente atrapó a los caballos y los condujo él mismo a través del Portal. Pero Abderis yacía muerto.
La gente dio la bienvenida a Hércules considerándole su salvador. Pero Abderis yacía muerto.

El Maestro tomó las yeguas y caballos y los envió a su lugar de reposo para domarlos y dedicarlos a sus faenas. Y volviéndose a Hércules dijo:
“El primer trabajo está terminado, la tarea está hecha, pero mal hecha. Aprende la verdadera lección de esta tarea…”
…………………………
Hércules no estaba preparado para el fracaso, poco entendió la magnitud de su tarea. Resulta fantástica su impulsividad y que a pesar de los fracasos que debía soportar su orgullo, rehizo sus trabajos hasta que triunfal alcanzó el objetivo propuesto.
En éste Primero:
Dominar los pensamientos: “Las yeguas devoradoras de hombres”
Son miles, millones que desatados, fuera de control…mataron la parte noble, humilde e inocente pero débil, simbolizada en Abderis.
Hércules confió en su fuerza, en su poder y creyendo suficiente el control ejercido se descuidó. Los ‘pensamientos’ aprovecharon su debilidad, la soberbia.
El trabajo estuvo mal hecho. Debió aprender del error con sufrimiento…El costo fue la pérdida de su amado amigo.

V.C.





La Comprensión -Osho-

23 11 2007

20.jpgComprende que lo que ves en otros es aquello que tú mismo llevas. Tus juicios son, en realidad, reflexiones sobre lo que es reprimido o rechazado dentro de ti.
Dos monjes Zen estaban cruzando un río. Se encontraron con una joven y hermosa mujer que también deseaba cruzar, pero que tenía miedo. Entonces uno de los dos monjes la tomó sobre sus hombros y la llevó a la otra orilla. El otro monje estaba furioso. No dijo nada, pero hervía en su interior. ¡Esto estaba prohibido! Un monje budista no debe tocar a una mujer, y este monje no sólo la había tocado, la había llevado sobre sus hombros. Pasaron muchas millas. Cuando llegaron al monasterio, y estaban entrando, el furibundo monje se volvió al primero y dijo: `Mira, tendré que hablar con el Maestro sobre esto, tendré que informarlo. Está prohibido`.
El primer monje dijo: `¿De qué hablas? ¿Qué está prohibido?` `¿Te has olvidado?`, preguntó el segundo. `Llevaste a esa joven y hermosa mujer sobre tus hombros`.
El primer monje rió y dijo: `Sí, la llevé, pero la dejé en el río, millas atrás. ¿Tú la llevas todavía?`.
Tu interior reprimido, rechazado, arrojado al sótano también sigue reflejándose en tus acciones. Incluso, a menudo cuando evitas algo, entonces también, en este evitar se muestra tu comprensión.

La Disciplina de la Trascendencia
Vol. 4, p. 220