Un joven jardinero persa dice a su príncipe:
-¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar en Ispahan.
El bondadoso príncipe le presta sus caballos. Por la tarde, el príncipe encuentra a la Muerte y le pregunta:
-Esta mañana ¿por qué hiciste a nuestro jardinero un gesto de amenaza?
-No fue un gesto de amenaza -le responde- sino un gesto de sorpresa. Pues lo veía lejos de Ispahan esta mañana y debo tomarlo esta noche en Ispahan.
Jean Cocteau

Hay ciertas cosas inevitables. Y la única segura en este mundo, es que un día moriremos.
Solo nos resta obrar de modo que, cuando nos vayamos todos lloren y nosotros sonriamos, asi como cuando llegamos llorabamos y otros sonreían
Besos, Vivi :o)
Gracias Mago, me agrada tu visita y el buen aporte que haces con los comentarios.
Un besoabrazo,
Vivi