Piedra sobre Piedra

Caminamos por pasillos angostos, tanto que apenas pudimos cruzarlos de frente sin ladearnos, por milímetros entraban nuestros hombros en su anchura. Escarpados muros milenarios nos miraban con cierta indiferencia y cual microbios, nosotros extasiados ante la imponencia indescriptible, avanzamos.
De reojo controlábamos que el otro siguiera allí. Cada tanto, uno abría la cantimplora de aluminio y el agua fresca nos corría por la garganta disfrutándola como si nunca hubiesemos bebido algo tan especial. Acomodamos los anteojos, secamos la frente y espantamos algunas moscas verdes, tal como nos sugirió el conserje de la hostería. Ya tenía hambre sueño, cansancio, sed…insolación. Mojaste el pañuelo y lo acomodaste alrededor de mi cabeza poniéndome luego el sombrero de lona. Algo mejor estaba pero, tenías razón. Cuando lo compré dijiste que esto aquí no serviría para nada. Y ya estaba por comentar esta tontería que pensaba cuando, de pronto, apareció como contorneado por la fantasía.
Ahí estaba, se erguía como nada antes lo hizo.

Hablar de majestuosidad es poca palabra. Dudo que con alguna podamos describir la intensidad de latidos que iniciaron nuestros corazones y la emoción hasta las lágrimas que la imagen nos provocó. Nunca pudimos describir estas sensaciones.
De regreso comprobamos que cuando queremos contar lo que vimos juntos, en lugar de pronunciar palabra nos miramos a los ojos. Con ese gesto y la sonrisa que a continuación se nos dibuja, es suficiente.
Más no podemos hacer. Sólo recordar Petra al unísono y en silencio.
V.M.C

14 comentarios to “Piedra sobre Piedra”

  1. Francisco Dice:

    Hermoso, Vivi, como las fantásticas construcciones de Petra y la fértil fantasía que te permitió sentir con tus manos la singular textura de la piedra caliza y dejar caer entre tus dedos rumorosas cascadas de arena multicolor. Un beso.

  2. sentires Dice:

    Gracias Franc. Dejé mínimos datos sobre Petra en Qué Ves sólo para completar con alguna imagen el relato -compulsivo- de Piedra sobre Piedra.
    Otro beso

  3. freedombanker Dice:

    Piedra sobre Piedra…

    Esa es la gran construcción.

    Y sólo cuando las piedras se pulen al máximo, y sus caras alisadas y perfectamente a escuadra, encastran unas con otras, cooperando, y comprendiendo que son Uno, se revela la magia del magnífico Templo Divino.

    Eso es Amor.

    Gracias, Maga, una vez más.

  4. sentires Dice:

    Y esto es interpretar la palabra -más allá de la ‘piedra’- una vez más.
    Te beso, Odin (siempre supe lo del disfraz, lo siento)
    Vivi

  5. aguilagriega Dice:

    Qué bello Vivi.

    Se describe (sin hacerlo) cuando transmite esa emoción envidiable. Y se siente. Bien. Tranquilo e intenso.

    Beso y abrazo.

    Rafael

  6. Haz de luz Dice:

    Hola Vivi, pasaba por acá solo a saludarte, pero mis ojos no pueden evitar quedarse prendados de tus líneas que tanto bien me hacen.

    Un rayo de luz para vos.

  7. sentires Dice:

    ¡Cómo estás Rafael tanto sin verte! Me gusta verte entre mis letras, me gusta verte y que dejes huellas al pasar…beso.

    …………………………………..

    Gracias amigo Haz ¡Me alegra que pases por mi casa!
    Un abrazo luminoso, con beso.

  8. Pescáu Dice:

    Lo confieso: tuve que buscar en Gugle para ver qué diantres era Petra. También (para ser justo) sosopechaba que se trataba de esas construcciones en la roca, tan rosadas y maravillosas.
    La sorpresa fue que, entre las fotos de la construcción, aparecieron unas cuantas fotos de una señorita muy bella y con muy poca ropa, también de nombre Petra. Maravillas de internet.

    Por otro lado, una cosa que siempre envidiaré de la gente de fe es esa emoción extra que sienten ante los templos. En fin.

    ¡Un beso de pescáu!

  9. sentires Dice:

    Petra: la capital de los nabateos
    La abrupta belleza de Petra no ha dejado de cautivar al mundo desde que, en el siglo XIX, la redescubriera el suizo Burckhardt. Pero aún hoy sabemos muy poco de quienes la hicieron su capital: los nabateos.
    En el siglo VII a.C., los nabateos, una tribu árabe seguramente procedente del Yemen, se asentaron en un área desértica en la frontera entre Arabia y Palestina. Durante decenios mantuvieron sus costumbres itinerantes, dedicados a la ganadería y al comercio, y sobreponiéndose a la aridez de la zona gracias a ingeniosas técnicas de almacenamiento de agua, uno de los principales rasgos distintivos de su cultura. Las montañas que delimitaban su zona de residencia les sirvieron de defensas naturales.
    No se sabe mucho de la historia inicial de los nabateos. Lo único seguro es que en el siglo II a.C. habían constituído un reino y que habían logrado hacerse valer dentro de la política de la región, a costa del reino judío en Palestina y de sus sucesores helenísticos. Para entonces los testimonios nos presentan a los nabateos como una cultura urbanizada, con una capital, Petra, que no tenía nada que envidiar en recursos y refinamientos a las de otras áreas del Mediterráneo. Los templos excavados en las rocas deslumbraron a los primeros arqueólogos que las visitaron a principios del siglo XIX, y los investigadores actuales todavía no han descubierto toda la riqueza monumental que se oculta bajo las arenas del desierto. Un complejo sistema de canales y estanques permitía a los nabateos aprovechar toda el agua de la lluvia y de los manantiales, con la que se regaban los jardines que adornaban la ciudad. Expertos negociantes, estos antiguos beduinos desarrollaron un sistema de escritura propio, derivado de la cursiva aramea. Roma logró al fin anexionar el reino nabateo en el año 106 de nuestra era, y sería el declive del imperio romano lo que hundiría a Petra durante varios siglos en el olvido, hasta renacer a nuestra memoria histórica en fecha reciente.

    -Historia National Geographic-

    http://www.historiang.com/articulo.jsp?id=508758

  10. sentires Dice:

    Hola Pescáu, gracias por tu comentario, sé que te gustó al fin Petra ¿cierto? no es un templo solamente, sino que en apariencia era un complejo inmenso y de variados usos. No me refería a lo místico cuando hablaba del impacto, sino al gesto de asombro que nos genera la magnificencia: boquiabierta y sin palabras. Eso.
    Un beso grande

  11. pescau Dice:

    Qué raro yo agarrando para el lado de los tomates… ¡besos de pescáu!

  12. sentires Dice:

    …me hacés reir!
    Otro beso ‘pescadito’

  13. Oswaldo Lilly Sanginés Dice:

    Wowo,l Viviana.
    Llegando por aquí luego de rastrear tu apreciado comentario en mi blog y hallándome con una grata sorpresa: ¡Tu blog es una joya preciosa! Espero nos estemos visitando mutuamente y también comentando los pormenores de nuestros sentires cada vez que leamos algo de nosotros… Mando besos desde México.

  14. sentires Dice:

    ¡Bienvenido tu mensaje! me alegra mucho que nos sumemos a los tantos, que sin conocernos, pasan a la lista de nuestros afectos (es uno de los milagritos que debemos a internet)
    Regresa, la puerta queda abierta.
    Cariños,
    Viviana

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