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Premio Excelencia

Posteado en Fantásticos sobre Julio 3, 2008 por sentires

Si yo les dijera que demoré más en encontrar las palabras, agradeciendo el reconocimiento, que en hallar la forma de enlazar los links me creería ¿cierto?
¡Suerte! Entonces, no tengo que seguir buscándolas porque ya saben cuánto me agradó la sorpresa, que no lo esperaba y como no estoy nada acostumbrada a estas cosas no sé qué decir además de Gracias Andrea (y te abrazo sostenido)

Ahora mi parte en el juego:

Corazón de Diamante
-Un blog que veo digno de Excelencia es Corazón de Diamante por la dedicación que supone lo estético, ético y organizado de su trabajo. Por el respeto al lector en cada entrega, por los datos importantes que en él hallamos y la cantidad enorme de información que brinda con generosidad. Dejo las Gracias aquí, por las tantas veces que no dejé mi agradecimiento en su casa

La Audacia de Aquiles
-Buenaventura para Amalia que a diario mejora sus presentaciones, enlaces, videos, propuestas de lectura, comentarios personales, opiniones de gran valor que sumo a mis conocimientos cuando abro su puerta

Águila griega
-Para Rafael que nos convoca cada Jueves Ordinario a lecturas a veces extraordinarias, donde se dan cita variados sentimientos que van de la risa al llanto, del aplauso al silencio invitando cada semana desde México, con respeto y humildad

JUJE
-A Juje por su amorosa manera de Ser. Cordial, generosa y transparente nos regala momentos preciosos… Tan adulta y tan niña en sus expresiones, un placer recorrer sus letras (aunque más lo es, contar con su amistad

Ciega a Citas
-Para una que busca novio, y ya le quedan ¡seis días apenas! para encontrarlo. Por lo ingeniosa, creativa y dedicada al objetivo propuesto. Por su responsable y comprometida entrega a los lectores de ciega a citas (y porque me hace reir mucho) cada vez que paso y leo sus disparatadas hazañas

El premio tiene las siguientes reglas a seguir:

Debes elegir a 5 Blogs –como máximo y mínimo los que desees- que consideres sean merecedores de este premio por el significado de su nombre, el cual es significativo conceptualmente por sí mismo.

Cada premio otorgado debe tener el nombre de su autor/autora y el enlace a su blog para que todos los que deseen conocerlo lo visiten.

Cada premiado, debe exhibir el premio, colocar el nombre y enlace al blog de la persona que te ha premiado.

Premiado y premiador, deben exhibir el enlace de: PREMIO AL BLOG “EXCELENCIA”, para que todos sepan el origen de este premio al Blog premiado.

Aplausos

Posteado en Fantásticos, Inesperados sobre Octubre 14, 2007 por sentires

Alterados por la proximidad de la presentación, queríamos opinar no dejábamos hablar a los otros ni nos escuchábamos. El ruido incordioso, ocupó todo el espacio. Entre el griterío incomprensible, se escuchó con claridad “¡Silencio por favor!” y al instante, un “¡Shhhh!” se extendió hasta desalojar absolutamente el sonido del recinto.

Giramos hacia las puertas que se abrían sigilosas, ambas hojas dejaron ver el cuarto contiguo iluminado. Apareció su imagen fantástica, majestuosa e imponente bajo el marco. La melena dorada, enmarcaba rasgos perfectos. Su mirada intimidante salvaje,  nos desnudaba dando el primer paso.
Todos bajamos reverentes la cabeza en señal de sumisión y reconocimiento.
Avanzó con la elegancia y seguridad de los actores encumbrados y nosotros lo rodeamos casi rozándole. Permaneció inmutable y agradeció el aplauso unánime con un abrir y cerrar de ojos.
Los dientes blancos y el brillo en la mirada, hablaban de la corta edad de este magnífico león africano, famoso ya por las innumerables actuaciones entre el público de todas las edades… Sin barras de protección sin látigo, sin gritos autoritarios ni jaulas.

En un segundo plano fuera de todo protagonismo, el domador, atento a la escena.

En dos momentos pude ver que entre ellos había un cruce intencional a modo de apoyo, una pícara complicidad…Como a veces pasa con los amigos.

jun 21st, 2007 by sentires Edit |
Viviana Comerón

Propuesta

Posteado en Fantásticos sobre Octubre 12, 2007 por sentires

castle_on_cliff1.jpg
…Decidieron que sobre el acantilado.
El trabajo sería enorme, desde el acarreo de la arena hasta soportar el desafío permanente del viento. El grupo aceptó y sin especular con el tiempo que demoraría la empresa, dieron manos a la obra…

Fenómeno

Posteado en Fantásticos sobre Julio 10, 2007 por sentires

-Ella estaba parada en esa esquina, su vestimenta lo decía todo. Un pañuelo cruzándole la frente anudado a un costado, tacos altísimos, pollera apenas tres centímetros debajo la cadera, remera verde ajustada, labios rojos y esos aros que parecían espejos bajo el efecto de las luces. Era una serena madrugada de domingo, Primavera del 2004 –estoy seguro porque salía de festejar mi cumpleaños veinticuatro de la casa de mi novia-
Frené mi auto a su lado y estiré el cuerpo para abrir la ventanilla del acompañante, ella se inclinó lo suficiente para mirarme con sensual provocación. Con un gesto de cabeza, la hice subir. Sus piernas largas no cabían, quedaron atrapadas en el minúsculo espacio disponible. Como quien está acostumbrado a cualquier cosa, no emitió gesto alguno de incomodidad

-Hola- silencio, no hubo respuesta. Insisto con el Hola, y saludó con una sonrisa. “Hermosa mujer. ¿Qué historia de vida las llevará a caer tan bajo? bajo ¿por qué?”- pensé.
-¿No sabés hablar? -yo escuché “No”, pero ella no lo dijo “Me habrá parecido”
-¿Algún lugar en especial? -volví a preguntar mientras le acariciaba la pierna esquivando la palanca de cambio. Señaló los bosques, predio fantástico al que estábamos llegando.
Me dije, “Y bueno, será en el auto, haciendo un sacrificio tal vez…”

-Lo único que recuerdo, Sr. Oficial es que yo la besaba apasionado, mientras mis manos la recorrían sin reparos y ella se dejaba. Nos interrumpió un tipo calvo que pegó la cabeza en el parabrisas dándome el susto de mi vida.
Lo vi sin duda alguna. Tenía algo que lo cubría que no parecía ropa, era semejante a una tela o goma luminosa adherida al cuerpo.
Los ojos eran enormes y al abrir la boca, le ocupó toda la cara una cavidad negra sin dientes. De ese túnel, salió un sonido metálico ensordecedor. La mujer a la que estuve besando, respondió con el mismo sonido y su boca se hizo túnel también… Y salió del auto dejándome paralizado.

-De ahí en más Señor Oficial, no tengo memoria. Solo sé que hoy es 10 de julio de 2007, lo dice su almanaque. Que estoy en la Ciudad de Buenos Aires -cosa que dudo, aunque anoche lo dijeron varios que hacían muñecos de nieve en una plaza. Que tengo mucho frío con esta ropa. Que estoy buscando mi auto y no sé tampoco dónde queda mi casa ¿ Ud. tendrá un registro de gente perdida para encontrarme con mis datos ?

Viviana Comerón

Semejantes

Posteado en Fantásticos sobre Junio 26, 2007 por sentires

Los vimos por la pantalla de la nave.
Él sobre un suelo quebrado y desértico, avanzaba a paso ligero como quien se dirige a un lugar preciso o tal vez para terminar rápido la travesía. Llevaba un morral, libres las manos. Su perro lo seguía al mismo ritmo aunque por momentos el cansancio lo demoraba. De igual manera iba detrás, al lado. Seguramente lo acompañaría hasta el final.
El Comandante comentó sonriendo,
-¿Se dieron cuenta? en todos los planetas hay perros y son tan fieles como los de la Tierra.
-Es verdad, lo había notado - agregó el Primer Teniente.
-Atención, nos está mirando.
Y pulsando el neutralizador, desaparecimos.

Viviana Comerón

El Hombre de negro

Posteado en Fantásticos sobre Junio 25, 2007 por sentires

Nunca supimos cómo lo logró, ni por qué eligió el final del invierno. Lo cierto es que dicen que remontando vuelo dejó la tierra y no volvimos a verlo.
El hombre era taciturno, no hablaba con nadie en el barrio, apenas un gesto con la cabeza insinuaba la respuesta al saludo que como era costumbre le dirigían los gentiles vecinos.
Lo mirábamos pasar con mis hermanos, los tres pegados a la ventana del living los días helados de invierno.

El señor era muy alto y delgado. Usaba un sobretodo negro y largo hasta los tobillos, botas de cuero, pantalón gris y polera de lana blanca. Una bufanda escocesa verde, negra y amarilla que le envolvía el cuello y la boina ladeada, le daban cierto aire de extranjero.
Siempre iba con un libro diferente en la mano, lo balanceaba con el mismo ritmo que sus brazos marcaban la marcha. Parecía desfilar, nos daba risa porque a esa edad cualquier cosa nos causaba gracia.
Pero con este hombre, la cosa era diferente. Nos reíamos escondiendo la cara, no sea que fuera a vernos, un poco de respeto o temor generaba el Señor de quien nunca supimos el nombre porque no nos atrevimos a entablar conversación -tampoco él daba lugar, para qué negarlo-
Vivía en una casa sencilla frente a la nuestra. Tenía jardín y terraza. A toda hora se veía un perro negro….Del animal, solo sabíamos que era un labrador y de los más grandes. Nunca ladraba, parado en la verja del jardín o entre los hierros que hacían de balcón de la terraza, nos miraba atento como vigilándonos.
Un día vimos que el hombre entraba y salía de la casa con paquetes, haciendo varios viajes en término de pocas horas. Para enterarnos de las novedades, montamos guardia los tres. Imaginábamos tantos disparates con el pobre objetivo en la mira…pero nunca pudimos confirmar ni uno solo de los argumentos que inventamos.
Al día siguiente, telas de colores flameaban en su jardín. El perro echado seguía los movimientos de su amo sin acercarse al traperío,”Lo tiene muy bien adiestrado”, comentábamos “¿Se imaginan qué haría nuestro perro salchicha entre esas telas agitadas por el viento?”.
Por la tarde, un flete le llevó el canasto enorme. Era tan grande que debieron pasarlo por encima del cerco y lamentamos que fuera bastante tupido el ligustro, no permitía ver los detalles “¿Y si vamos?” -dijo mi hermano -Total, ¿qué nos puede decir?”
-Vuelvan a su casa niños, no sean entrometidos- Fue la respuesta que recibimos con marcado acento de otro lado.
Regresamos desilusionados. No vimos más, ni supimos qué tramaba. Eso sí, nos enteramos que el hombre no era mudo y posiblemente germano aunque mi hermano dijo que su acento era francés.
Aburridos de mirar al vecino y obligados por el reto de papá, abandonamos el ventanal. Al fin, que ya estábamos cansados del vidrio helado en donde apoyábamos las narices.
Nunca nos perdonarnos el no haber resistido en esa posición.
Cuando llegó la primavera, un día nos dimos cuenta que el Señor de la esquina no pasaba por nuestra vereda ni por la suya. Las ventanas de la casa permanecían cerradas, el perro no estaba y los pastos del jardín habían crecido tan alto que se confundían con el cerco.

Se comentó que una noche serena al final de ese invierno, tres hombres conocidos del barrio vieron elevarse un canasto enorme. Dijeron que telas livianas traslucían fuego que parpadeaba en el centro .

De la versión, los mayores detalles estaban puestos en el ladrido de un perro. Aseguraron que provenía del cielo.

Viviana Comerón

Herencia

Posteado en Fantásticos sobre Junio 22, 2007 por sentires

Y aquí estoy de nuevo, en la duda…lo llevo o lo guardo.
Encontré tantas cosas en la casa de los abuelos…semejante a una gran caja de sorpresas, cada lugar que abría era una maravilla de objetos antiguos, tan prolijamente guardados, impecables, todos ellos valiosos. No puedo decir que algo de lo hallado fuera superfluo o inservible, menos ordinario.
Pero tengo tantos prejuicios con las cosas de otros, sobre todo si los otros están muertos. Creo que vamos dejando parte de uno mismo en lo inanimado por eso, cierta aprensión me generaba tocarlos o mover las cosas de lugar, todo parecía estar esperando que regresen, menos el reloj del comedor.
Es alemán, un reloj de esos que son casita con la pareja adentro que sale a las en punto y las y media. Grande, el diseño debió costarle al Abu lo suficiente como para que el viaje por Alemania se notara el resto del paseo, trajeron lo mejor que hallaron y seguro fue insistencia de la abuela, era tan caprichosa con su marido.
Recordé las dimensiones de mi departamento, mínimo. “Dónde lo pondrías”, me pregunté continuando con el monólogo…es cierto. Un verdadero despropósito colgar este inmenso reloj en un espacio reducido y entonces….”¿Quién le dará uso en la familia?, ¿mis hermanos? ¿mis primas? Pero a mí siempre me gustó tan cargado de detalles infantiles tan especial…”
-Es mío, me lo llevo.
Dije sin pensar más y como si de compras, largué esa frase en voz alta y desprendí el reloj de la pared. Para una nueva sorpresa… había un sobre pegado detrás de la caja del reloj.
Me senté en el sillón del living con él en brazos y el sobre diminuto en la mano, permanecí un momento dándole vueltas.
Sentí un escalofrío, estaba conmovida…por mi exabrupto posesivo sin mediar consulta con el resto de la familia y por el sobre, que suponía una carta dirigida a uno de nosotros. Por fin me decidí a leer,
“Querida Alicia: Sabemos que estás leyéndonos y nos da mucho placer que así sea, Siempre fuiste nuestra preferida, la más cariñosa y gentil…amorosa niña y más sensible jovencita. Cuando compramos este reloj que ahora cargas, lo hicimos pensándote. Siempre fue tuyo, aún cuando todos nuestros nietos se paraban debajo de él a la hora precisa que sonaba para dar paso a la pareja, nosotros imaginamos este momento de hoy, Alicia abrazada al reloj y leyéndonos emocionada. Bueno, ya lo has hallado. Sí querida, es tuyo…llévatelo con nuestro amor puesto en cada segundo. Esto es un mínimo agradecimiento de estos abuelos, por lo mucho que nos has querido. Ya podemos descansar…Gracias Alicia. Un beso feliz, (sonríe)”
Y ahí lo colgué, en medio de la pared principal de todos los lugares que fueron mi Hogar.

Hoy domingo, escribí una carta para mi nieta Julia, estoy buscando un pegamento por toda la casa, no encuentro…” ¡Será posible con estos chicos, arrasan con todo! “

Viviana Comeron

La Niña

Posteado en Fantásticos sobre Junio 22, 2007 por sentires

Era una noche oscurísima de invierno, el viento soplaba en la calle Canale casi al borde de Adrogué. Como si nunca lo hubiese hecho, silbaba en cada ventana, se detenía en las enmarañadas ramas desnudas de los árboles sacudiéndolas como a juncos frágiles.
El matrimonio de la esquina se disponían al té de la noche, ese de jarro con bombilla tan común en el interior, para después de la cena, cuando los platos ya están limpios y un repasador tendido sobre ellos define que así permanecerán hasta mañana…la lluvia era torrencial, golpeaba con fuerza los ventanales “del estar de invierno” como graciosamente lo llamaba Nela.
“Y qué, no es de invierno acaso, te quiero ver en verano con el sol dando todo el día para convertirlo en horno….por eso, es de invierno” Y se reía sacudiendo la panza y todos reíamos con ella.
Lobo, el perro mezcla de labrador con ovejero -y algún otro que justo pasaba por allí el día de su concepción- a los pies de José quien daba una última lectura al periódico en ese final de lunes…
Ya estaba todo dispuesto para el té nocturno cuando los tres escucharon golpes de puño en la puerta que daba paso de la cocina al jardín…quien fuera, debió abrir el portón de madera de la calle y dio la vuelta a la casa por la vereda lateral hasta el patio del fondo, por eso los asustó.
No era para tanto pero esa no era cualquier noche, diluviaba y el viento como ahullido estremecía.
Luego de cruzarse las miradas observaron al perro que sin moverse de su lugar, estiró la cabeza poniendo de punta las orejas y erizando el pelo del lomo…José empujó la silla con las piernas y se encaminó decidido a la puerta de metal, cuyos vidrios labrados marrón y verde, dejaban ver la silueta bajita de una figura humana que parecía de niña.
Y sí, era una niña.
La puerta de par en par la mostraba de cuerpo entero.
Mojados, los cabellos rubios ensortijados caían sobre la frente, un camisón holgado se pegaba a su cuerpo extendiéndose hasta los pies descalzos y en las manos, nada.
-Un poco de pan- dijo seria, chorreando agua. Los ojos celestes de José, ancianos como él, se metieron en los de la niña, también celestes pero abiertos, inmensos, profundos.
Hasta el perro quería verla adentro…la invitaban haciendo ademanes exagerados, pero la niña no se movió.
Nela corrió por pan, José intentaba que pasara a la casa, Lobo lamió sus piecitos…
-Un poco de pan- repitió con la misma voz, infantil, clara y suave.
Al tiempo que le entregaba el pan, Nela giró para buscar un plato de comida, algo había quedado del guiso de esa noche,
-¿De dónde sos querida? ¿De qué barrio? ¿Cuál es tu nombre?- decía mientras imaginaba la pequeña adentro de su casa, secándola, ofreciéndole un tazón de caldo calentito…podría dormir en la cama de Alberto, esa noche estaba de guardia, el hijo no dormiría en la casa.
-¡Pobre criatura de Dios! Qué será de esta niña una noche tan cruel…tan fria, tan…
Al tiempo que Nela ponía el pan en la mano de la niña, José salió en busca de una toalla para envolverla, abrazarla de paso, hacía tanto frío…Lobo se quedó inmóvil, con los ojos perdidos de perro que mira la nada.
Cuando Nela regresó a la puerta con el plato, José traía la toalla y ambos se encontraron con el perro. Asombrados, vieron solo las baldosas del patio y el mismo incesante diluvio pero la niña ya no estaba allí.
Salieron en su búsqueda. José corría a Nela con un paraguas roto, Lobo los precedía, era imposible que hubiese desaparecido en el aire…
-Buscá una linterna José, la de metal que tiene pilas.
Lobo ahora precedía a José, parándose bajo la repisa donde estaba apoyada la linterna de metal…”Este perro, parece humano, cómo entiende, y dónde se habrá metido esta chiquita pobre niña….seguro se agarra una pulmonía y de dónde será, del barrio seguro que no…habrá llegado del interior, de la otra cuadra, no sé…nunca la vimos de eso, estoy seguro”
-La linterna José…
-Ya va mujer.
Los dos se internaron en el jardín, miraron por todas partes. El nogal, el limonero atrás de un laurel medicinal…abajo del pino, cerca de la hortensia. Siguieron por la cuadra, le dieron vuelta a la manzana linterna en mano y perro al frente. Y el único paraguas roto.
Nada…La niña había desaparecido.

Amaneció sin sol. Llovió toda la noche, ambos permanecieron despiertos, imposible librarse del insomnio con semejante historia que en verdad ocurrió. No recuerdo si dije la calle, Canale al 1789 en el límite justo en que José Mármol, se convierte en Adrogué.
Nunca olvidé el número por ser el de la Revolución y el de la casa de mis abuelos, por supuesto.

Viviana Comerón

El visitante

Posteado en Fantásticos sobre Junio 21, 2007 por sentires

De la espesa niebla, una silueta brillante apareció al niño. Sin hablar, solo se miraron durante un momento que se hizo eterno.
El pequeño abrió la boca y la figura de luz, sonrió por el asombro que generó uno al otro.
-¿Existís? –Preguntó el nene agrandando los ojos-
-Yo sí, ¿y vos?
-Yo también… ¿De dónde saliste?
- De aquí mismo- y el brillante, apuntó con el índice el suelo, justo debajo de la raíz del pino-
-¿Hay más? Digo… como vos, ¿Hay más?
-Somos millones, ¿Querés ver?
-No, gracias, otro día.
Y dando la vuelta siguió por el sendero,
–Lástima, nadie me va a creer- pensó meneando la cabeza.
Y dando la vuelta, el brillante continuó metiéndose bajo el pino.
-Lástima, nadie me va a creer- pensó, meneando la cabeza.

Viviana Comerón