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Querido amigo mío

Posteado en De mis amigos, Foro Cuentos sobre Julio 18, 2008 por sentires

Escondido en mi soledad te pienso.
Gracias por la sonrisa.
Abro el vino para servirte el
brindis de los deseos buenos.

Saciaras mi hambre y habrán abrazos
que darán de comer también al alma.

Y dirán los gestos lo que no pueden las palabras,
¿Como resumir los sentimientos, una caricia , una palabra
y un beso necesario en el momento exacto?

Abrís la puerta de tu casa que es un infinito vasto .
Descanso y juego, patio para jugar con el espíritu.
Te cuento lo que me esta pasando.

Tantos años. tu mirada esta igual.
Tanta vida, hay canas.
Pero en algún lado están agazapados dos
niños asustados, tanta vida había por delante,
y hoy ya ves, hasta acá hemos llegado.

Quien lo diría amigo mío, tenemos la edad
que nunca imaginamos.
La amistad fue fuego y no hay
ni habrá manera de apagarla.

Hugo Zimmerman

Posteado en LN 18/07/08

Querida amiga mía

Posteado en De mis amigos, Foro Cuentos sobre Julio 18, 2008 por sentires

Tantas veces me plantearon tus ojos reconsiderar nuestra amistad bienavenida,
Otras tantas tu perfume calido y tus curvas pronunciadas.
Tuve que soslayar el te quiero mucho, para no caer en la trampa del destino. Quiero decir considerar y reconsiderar el masculino, femenino y aceptarte como un amigo con t etas rebuenas. .
Tus lagrimas son un mundo aparte que me inundan las defensas y barreras y a veces me sucede que te extraño cuando estoy con ella.
Entonces venis a mi encuentro a contarme lo que te paso con el fulano, y lo loca que te tiene mengano. Y lo corta que te queda la pollera que casi se ve tu entrepierna.
Y apoyas tu mano, y ¿por que no me masajeas un rato?, y ¿por que no te servis algo?.
Y cuando creo que el salvoconducto esta librado, cuando quiero jugarme a terminar esta amistad imposible, suena el timbre y es Ramiro que pasa a buscarte, o Fernando que te esta llamando, o Enrique que suena el claxon. Y entonces vos invariablemente me decís –Vuelvo en un rato- y entonces puede suceder que me quede una hora o tres días esperando.

Hugo Zimmerman

Posteado en LN 18/07(08

Un día de las Madres

Posteado en Foro Cuentos sobre Julio 10, 2008 por sentires

Lo amó tanto como cualquier madre ama a su hijo, bueno, más…mucho más, lo amó entrañable y enceguecida. Lo amó hasta olvidarse de sí misma, Lo Amó.
El nene creció, la madre siguió amándole. Todo lo dio por él, su salud su tranquilidad el bienestar, su condición femenina, su belleza, en fin.
Cuando el niño se hizo hombre, se enamoró de una despiadada mujerzuela que para confirmar el amor que él decía sentir, le exigió una prueba cruel:
Pidió que le llevara el corazón de su madre, de la misma mujer que todo lo diera por él.
Bueno, fue y le sacó el corazón sin pedir permiso ni dar explicaciones, entró y lo tomó.
Corría por calles húmedas una noche fria y lluviosa de invierno. El corazón que llevaba en la mano, rodó por el empedrado junto con el muchacho y desde el suelo se escuchó la voz de la madre diciéndole:
-Hijo, ¿te has hecho daño?

El coro detrás comenzaba con la canción “Madre” al tiempo que la monja entre bambalinas me hacía señas para que saliera de escena, que regresara a mi puesto (detrás de las contralto) Como si no la viera, yo seguía tirada en el piso con cara de desgraciada, la mano tendida hacia el hijo caído en el empedrado y a mi lado, inerte, un bollo de tela con forma de corazón empapada en anilina roja que nos dejó a los dos las manos efecto sangre.
Mi amigo – el que hizo de hijo desalmado- tampoco se puso de pié, viendo que su compañera seguía en la misma posición. Yo hacía de la madre sacrosanta que en lugar de reventar al mal bicho con un rayo, tenía que preguntarle: “Hijo, ¿te has hecho daño?”
Teatralizamos la canción dramática de no sé qué autor de varios siglos atrás. Ensayamos cien veces cada movimiento. El coro debía comenzar a cantar con mi última palabra “…daño?”
Nada, no dije la frase. Ya les había anunciado que a ese canalla de hijo nunca le preguntaría si se había hecho daño, de ninguna manera. La monja no me creyó. Yo cumplí.
Entonces la profe de música, que era una artista frente al piano, con un movimiento exagerado de cabeza le dio entrada al coro y todas mis compañeras cantaron a tres voces….“Madre sono tanto felicce cuando ritorno da te…”
Las madres en el auditorio, entendieron el mensaje y lloraron desconsoladas aplaudiendo frenéticas.
Yo saludé de la mano de mi hijo, doblando la cintura hasta tocar los pies con la frente.
La monja cumplió con su amenaza: me llevé Religión a marzo.

V.C.

Sobre consigna ”Quiso amarlo más que a nadie y él/ella le devolvió el corazón roto”

Ley del Talión

Posteado en Foro Cuentos sobre Julio 10, 2008 por sentires

-¿Y qué hago con todo este amor que siento por ti? Intenté amarte más que a nadie en el mundo entero mi cielo…
-¿Qué querés que haga?
-No sé, ámame un poco aunque sea, demuéstrame cariño, haz algo bueno por mí, devuélveme en parte lo que te doy ¿No ves cuánto amor te tengo? ¿No lo notas? ¿Sientes cómo te abraza?
-Sí, siento que me estás asfixiando no tolero ya la falta de aire, necesito oxígeno.
-Pero yo te quiero, me rompes el corazón en mil pedazos ¿cómo puedes hacerme esto?
-Nunca te pedí que me ames ni siquiera que me quieras, nada, no te pedí nada che, lo lamento por el tiempo que estás perdiendo, si querés te presento a una amiga, la Silvia es buena tipa, qué se yo ¿qué más querés que haga?
-No me interesa en lo más mínimo tu amiga Silvia, te quiero a ti flor de mi sueños, amada mía me enloquece tu aroma a jazmines tu aliento a menta, la suavidad de tu piel trigueña.
-Morocha, soy morocha no ves nada vos ¡Qué trigueña!
-Por favor alma mía no destroces mi corazón, no seas desalmada.
-Ma’si che, ya me tenés podrida, mirá tomá el bastrón y largate antes que venga el Jorge y te tire por la escalera, ya sabés que es loquito y siempre sale con el bufo, no sea que se arme un despelote acá…vamos, vamos ¡salí te dije!
-¿Qué manera de hablar es esta, niña mía?
-Mirame bien vejete, ¿a vos te parece que soy una niña? ¡no me hagas reir che! Bueno tomátelas que ya me cansaste no te pongas baboso y salí rapidito, ¡Pero! ¿Qué hacés? ¡Pará viejo! ¿Qué te pasa? ¡Salí de acá con esa navaja! ¿De donde sacaste eso? ¿Pará me hacés doler! ¡Dejame! ¡Socorro! Ahhh Por dios mi cora….ahhhh

El octogenario tomó el bastón y guardando la navaja en el bolsillo del abrigo, salió por única puerta a la calle. Llevaba una bolsa en la otra mano, se balanceaba a su paso dejando ínfimas gotitas rojas detrás.

V.C.

Sobre consigna ”Quiso amarlo más que a nadie y él/ella le devolvió el corazón roto”.

Rescate

Posteado en Foro Cuentos, Volver a Ser sobre Abril 10, 2008 por sentires

Se cortó la luz. Esperé un momento quieta en el sillón. Nada.
Reparé en la serena respiración que acompañaba el leve e imperceptible movimiento de mi cuerpo, suave ir y venir del inspirar y espirar. Conté hasta cuatrocientos de estos.
Durante ese tiempo, del que perdí noción, reconocí que ningún pensamiento atravesó mi frente -porque allí se alojan, como pantalla de cine, en la frente-
Ninguno a la vista. Me asusté. Imposible no pensar.
Por la persiana entreabierta se filtraba un mínimo haz. Claro, de luz.
Igual no veía casi nada, un mareo intenso me hizo perder el equilibrio. A tientas, esquivando la mesa del centro, el sillón de un cuerpo, el piano, la planta, la lámpara de pie y el revistero, llegue hasta el pequeño cajón del aparador, donde te guardé.
Lo abrí sin esperanza de encontrarte vivo, no más que cenizas, pero miré igual con cierta ilusión. Tonta, me dije, no va a estar. Y no estabas ni de rastro.
Te pensé fuerte, fuertemente. Cerré los ojos, como cuando era niña y soplaba las velas de la torta, sacando con el aire el deseo del alma. Puse toda mi energía en recobrarte, te llamé desesperada aunque en silencio. Entonces ocurrió.
Del fondo del cajón asomaste la cabeza como diciendo -Ya voy, no grites.
Se cayeron varias de mis lágrimas sobre tus flamantes plumas y extendiendo las alas, me diste tan fuerte abrazo que volví.
Gracias mi querido Ave Fénix. Gracias por resucitar siempre a tiempo para que yo renazca.