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Naufragio

Posteado en Miedos, reedición sobre Enero 17, 2008 por sentires

“El agua me cubre completamente, ya no puedo mantener la respiración.
Un silbido agudo como único sonido, perfora mis tímpanos. Floto boca abajo inerte dejándome llevar por el movimiento del oleaje.

Ya llega el fin mejor no ofrecer resistencia. La suerte está echada,  pretendo dibujar una sonrisa al imaginar el tintineo de las monedas”
“Los lanchones en busca de sobrevivientes  son varios…La tensión crece entre los vivos mientras los que agonizamos no podemos escuchar que el auxilio ha llegado.
-¡Alguien ahí!- Una voz desesperada sale del altavoz en mano de uno de los oficiales de rescate,
- ¡Alguien ahí!- repite. Y otra vez el silencio, la nada. Apenas el movimiento del mar que ahora se muestra apacible. La furia del temporal concluyó dejando como muestra cientos de evidencias hamacándose en el agua”

Ya debe ser la hora de la leche, mejor salgo. No sea que mamá vuelva a retarme por jugar a que me ahogo…Si será tonta siempre se lo cree, no te digo…Ahí viene corriendo.
El perro quedó en el jardín, ladrándonos. Nosotros abrazados caminábamos apurados,
Nene envuelto y Mamá enojada…entramos a la casa.

Nunca pude evitar estos pensamientos sumergido en la piscina. Como no pudo ahora borrar la imagen de mi madre sacándome del agua de un brazo y sin pisar el césped, casi volando a retos…gritando “¡Adentro!”

Viviana Comerón

Sentires, junio 21 2007

Reserva

Posteado en Miedos sobre Octubre 20, 2007 por sentires

La Jaula estaba abierta. El pájaro no lo sabía .
Días y noches pasó en un rincón entre barrotes, apenas unas vueltas y regresaba al palo de partida en medio de la jaula.
Pero no sabía.
No sabía que podía salirse y disfrutar con esos otros que veía pasar una y otra vez exhibiendo libertades.
Y él, nada. Apretujado, inmóvil en estrechez.
El mundo conocido, el único en su pequeña mente, le impedía ver que la puerta de la jaula estaba abierta. Colgaba de un alambre, invitándolo a partir, queriendo ser cómplice de una posible despedida.
El pájaro ahora sabe. Guarda el secreto de la puerta.
Trina. De espaldas a la salida, el balancín lo mece.

V.C.

El Conjuro

Posteado en Miedos sobre Septiembre 14, 2007 por sentires

-No sé si podré hacerlo.
-Pero lo harás, es la única manera….Ya te he dicho cómo y cuándo, lo que ahora resta es que pongas en ello la intención más firme, desde el alma, desde las entrañas…Desde lo más hondo de tu ser. Ve y hazlo. No olvides el conjuro- Y me extendió la receta.
Entré a mi casa decidida y preparé la poción. Usé el vaso alto de cristal, adentro el agua del inodoro y algunos cabellos que saqué del cepillo de despeluzar trajes cerciorándome que fuesen los suyos.
Revisé los cajones de su escritorio, necesitaba su letra manuscrita que se leyera con claridad. Corté en cuarenta y cinco pedazos el papel, los metí dentro del vaso.
Miré apurada las indicaciones…y leí:

-“Varios pelos de barba” - Los saqué de la afeitadora eléctrica…mi corazón se salía del pecho. No hice caso. Tomé el huevo fresco y lo pasé rodando por sus calzoncillos mientras pronunciaba las palabras del conjuro que leía de reojo en el papel arrugado:

“Tres cosas nunca más podrás hacer: amar, besar ni tener sexo con otra mujer”.
Rompí el huevo en el vaso y todo lo trituré con la procesadora. Preparé un omelet de queso, crema y champignon. Serví con vino blanco frío. Yo también cené con él.
Al mes siguiente, mi abogado demandó en mi nombre a la hechicera.

Mi esposo me dejó.  Escapó a París con su secretario.

V.C.

Cuando tengo miedo…

Posteado en Miedos sobre Septiembre 14, 2007 por sentires

…Pienso en vos. No se me va, pero me siento acompañada, tengo menos.
Recuerdo las veces que me contaste que sentiste uno de esos que aterra, descompone el estómago, nubla la visión. No se ve nada más que…Miedo.
El miedo es una enfermedad. La gente que enferma de miedo se transforma en horrible.
Paraliza, es cierto. Me dijiste.
-Respira profundo, dos, tres veces. Ahora, observa. Míralos caminar lento aunque intenten apuro. Encorvados sin elevar los ojos al cielo, como con vergüenza.
¿Será que el Miedo, es pecado?
Debe serlo, porque tanto como Pecar, es el Olvido.
Los con miedo, nunca levantan la vista al celeste ni al rosa. Menos a ese rojo intenso del atardecer, ni hablar de fisgonear violáceos, porque ya anochece y es la Noche el rincón preferido de quienes tienen Miedo. Se sienten a salvo. Pero tienen más miedo, les aumenta, les crece, los invade. Colmados, no pueden respirar.
Parece exagerado. Pero es una mínima expresión de lo real.

Y hablo del Miedo y es como si yo no lo tuviese ahora, lo tienen los demás y lo mío, superado. Parece que sirve esto de hablar de los Miedos.
Tener Miedo y desconocerlo. Sentirse mal y no saber por qué. Tener miedo y negarlo, Tenerlo y no saberlo. Sentir y no decir por vergüenza “Ya estoy grandecito para miedos”… ¿Miedo a qué?
-¿Quién se anima a hacer la lista de sus miedos? ¿Quién es capaz de confesarlos para sacárselos de adentro? Para dejarlos afuera, para mirarlos por un rato, así dejan de estar agazapados esperándonos…A ver ¿quién se anima?
-Voy primera, dijo Ana y poniéndose de pie como quien da lección, comenzó a enumerar
- A morir- A enfermar- A perder un hijo- A que me entierren…A que no me quieran- A que me olviden…Tengo más, estoy segura…¡No me acuerdo!- Y todos reimos.
-Y vos…¿ Tenés Miedos?

V.C.