Todos los días cuando abro mi Tablero de Administración, encuentro que ‘alguien’ no sabe
“Cómo hacer para dejar de quererme”
Logra afligirme. Sobre todo porque no entiendo cómo entra a mi espacio con esa frase, no recuerdo haber escrito en mis textos o cuentos tal cuestionamiento conflictivo:
¿Cómo hago para dejar de quererlo/la?
Parece una tontería. Pero no lo es.
Cómo se hace para dejar de querer, claro, si alguna vez se ha querido.
Querer y Amar ¿es lo mismo? Y otra vez me hago la misma pregunta.
No. Yo puedo querer muchas cosas, materiales y hasta espirituales. No lo relaciono con el Deseo, eso es otro tema, Querer, me suena a poseer, tener poder, sujetar, apretar, tener para sí.
Por eso, me sabe mal (casi es un disgusto) el “Te quiero tanto!”
Peor el “Te quiero mucho” ¿Cuánto? ¿Se puede cuantificar el querer, mucho, poquito, apenas, nada, a medias?
O el “Te quiero porque sí”
Y peor aún,
Hoy te quiero, mañana veo si elijo quererte nuevamente. ¡Ay Dios!
¿Por qué todo se torna tan difícil alrededor a los sentimientos?
¿Quiénes habrán complicado las cosas simples, claras, eternamente vigentes, haciéndolas parecer vórtice caótico –Aunque luego del caos, el orden-
A veces quisiera clarificarme estos estados, sin la pretensión de abordarlos como lo hicieron, hacen y harán tantos desde todos los Tiempos.
La cosa es que me complicó hoy este mensajito subrepticio, tal vez por la reiteración y más aún, porque no estoy de acuerdo en esfuerzo alguno para dejar de querer, ¿Qué necesidad de complicarse?
Está el mundo lleno de hermosas personas a quienes querer, no hace falta desesperarse, se puede y deberíamos querer a muchas más que a una.
Y si prefiere Amarlas, mejor. Y no olvidemos que en el Otro, amamos lo propio.
Aunque en ese caso, creo que le va a costar un poco más suprimir el sentimiento, porque cuando el Amor anida en Uno, en el Centro de Uno mismo, no se desarraiga, permanece y con buen tratamiento, Crece.
Ah! Y algo más,
Para poder Amar, se empieza por ‘ese mismo Uno mismo’ del que hablábamos en párrafos precedentes. De lo contrario, Nada. No podemos dar lo que no tenemos
¿Me parece a mí? O es así.
Bueno, al fin y al cabo, como dice un amigo muy querido: Todo es Ilusión.
Debí haber comenzando por aquí, no hubiese habido Enlace y ya.
V.M.C.



Comentarios recientes