Herencia

22 06 2007

Y aquí estoy de nuevo, en la duda…lo llevo o lo guardo.
Encontré tantas cosas en la casa de los abuelos…semejante a una gran caja de sorpresas, cada lugar que abría era una maravilla de objetos antiguos, tan prolijamente guardados, impecables, todos ellos valiosos. No puedo decir que algo de lo hallado fuera superfluo o inservible, menos ordinario.
Pero tengo tantos prejuicios con las cosas de otros, sobre todo si los otros están muertos. Creo que vamos dejando parte de uno mismo en lo inanimado por eso, cierta aprensión me generaba tocarlos o mover las cosas de lugar, todo parecía estar esperando que regresen, menos el reloj del comedor.
Es alemán, un reloj de esos que son casita con la pareja adentro que sale a las en punto y las y media. Grande, el diseño debió costarle al Abu lo suficiente como para que el viaje por Alemania se notara el resto del paseo, trajeron lo mejor que hallaron y seguro fue insistencia de la abuela, era tan caprichosa con su marido.
Recordé las dimensiones de mi departamento, mínimo. “Dónde lo pondrías”, me pregunté continuando con el monólogo…es cierto. Un verdadero despropósito colgar este inmenso reloj en un espacio reducido y entonces….”¿Quién le dará uso en la familia?, ¿mis hermanos? ¿mis primas? Pero a mí siempre me gustó tan cargado de detalles infantiles tan especial…”
-Es mío, me lo llevo.
Dije sin pensar más y como si de compras, largué esa frase en voz alta y desprendí el reloj de la pared. Para una nueva sorpresa… había un sobre pegado detrás de la caja del reloj.
Me senté en el sillón del living con él en brazos y el sobre diminuto en la mano, permanecí un momento dándole vueltas.
Sentí un escalofrío, estaba conmovida…por mi exabrupto posesivo sin mediar consulta con el resto de la familia y por el sobre, que suponía una carta dirigida a uno de nosotros. Por fin me decidí a leer,
“Querida Alicia: Sabemos que estás leyéndonos y nos da mucho placer que así sea, Siempre fuiste nuestra preferida, la más cariñosa y gentil…amorosa niña y más sensible jovencita. Cuando compramos este reloj que ahora cargas, lo hicimos pensándote. Siempre fue tuyo, aún cuando todos nuestros nietos se paraban debajo de él a la hora precisa que sonaba para dar paso a la pareja, nosotros imaginamos este momento de hoy, Alicia abrazada al reloj y leyéndonos emocionada. Bueno, ya lo has hallado. Sí querida, es tuyo…llévatelo con nuestro amor puesto en cada segundo. Esto es un mínimo agradecimiento de estos abuelos, por lo mucho que nos has querido. Ya podemos descansar…Gracias Alicia. Un beso feliz, (sonríe)”
Y ahí lo colgué, en medio de la pared principal de todos los lugares que fueron mi Hogar.

Hoy domingo, escribí una carta para mi nieta Julia, estoy buscando un pegamento por toda la casa, no encuentro…” ¡Será posible con estos chicos, arrasan con todo! ”

Viviana Comeron

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2 responses

23 06 2007
ADRI

Perdona que sea tan lenta, pero me queda la duda (y la esperanza) sos Alicia?, porque si no lo sos dejo de llorar.

23 06 2007
sentires

Soy Alicia, claro.

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