Ángeles

2 11 2007

Con un esfuerzo titánico, saqué de mi silencio todas las voces.
De a uno salieron los monólogos guardados prolijamente en mi mente y le dije lo que pensaba de la situación injusta a la que nos vimos sometidos con mis compañeros todos estos años.
Estábamos solos en el office. Me pidió de mal modo un café cortado, preparé dos.
En un descuido suyo -y mío- mientras con displicencia miraba el diario y fumaba un cigarrillo… Abrí la boca y salieron las palabras que debió escuchar sin pestañear.
Le resultó tan inesperado el discurso, como que venía de mí, porque yo nunca hablo demasiado. Desde que me incorporé -cinco años atrás- pasé inadvertida aceptando sin quejas todas las tareas, fueran éstas de mi función o la de otros.
Con la mirada perdida en el fondo de la taza su cara fue cambiando de colores y cuando llegó al azul, me detuve un momento. Le di un respiro y proseguí con lo mío que era lo de todos.
Cuando ya había dicho hasta lo mínimo, pareció haberse desplomado en la silla en la que estaba sentado. La cabeza hundida entre los hombros, las manos entrelazadas dejando libres los pulgares para que giren uno sobre otro.
La expresión de un hombre confundido e inseguro fue lo que quedó de él.
El silencio duró varios minutos. Miró el techo, jugó con la cucharita en la taza vacía acomodó las hojas del diario y dijo,

-Muy bien señorita…
– Ángeles, dije comprendiendo que no sabía mi nombre.
-Consideraré la situación. Mañana después de la reunión con el Directorio, tendrá Ud. la respuesta.
Del encuentro con “Ángeles, la representante gremial” mis compañeros se enteraron por el doctor. En acuerdo tácito, silenciamos que no había gremio detrás de Ángeles.
El aumento se acordó, y en pocos meses transformamos la Clínica en un lugar digno.

El Servicio mejora a diario y las ganas de hacer, la cordialidad y buen trato, modificaron el ambiente.
En cuanto a mí, creen que soy mi hermana gemela. Dicen no reconocerme, que hasta mis pasos se escuchan diferentes… Exageran, lo sé, pero me sienta mejor este nuevo personaje que ellos dicen ver en mí – juro que yo no me doy cuenta-
Ahora los dejo, estoy  atrasada y es nuestra primera cita…
Ah ¿no les dije? Después de aquél día, el Dr. Martínez y yo trabajamos juntos toda la semana. Soy su asistente, su mano derecha.

Él dice que lo rescaté de algo, no sé de qué. Y tanto va el cántaro a la fuente, al final acepté.
Veremos qué pasa. No está nada mal, viudo sin hijos, culto. Desde no hace mucho, se lo escucha reír por cada tontería…
Eso sí, ninguna broma pesada por favor, Uds. saben que soy muy tímida.

V.C.

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8 responses

3 11 2007
Laut

Viviana…el cuento me gustó, creo no que puedo definir bien el por qué, pero me gustó.
¿Será que soy una especie de “Dr. Martínez”? ¿O Ángeles?

3 11 2007
sentires

…creo que no podés definir bien el por qué, porque es un cuento tonto. No es que no sabés por qué te gusta, creo que lo que no podés definir ¡es si te gusta!
A mí no me gusta para nada pero no puedo decir que me parece horrible, algo debe tener el cuento tontito que hasta a mí, que no me gusta, me cuesta tirarlo al papelero ¿Será que me encariño con los personajes?
Igual, gracias por comentarlo Lautaro y por dejar en evidencia esta indefinición que yo misma destaco.
Un abrazo,
Vivi

4 11 2007
Celia

Te has encariñado con los personajes porque sí, porque todos los que leemos este cuento nos encariñamos con ellos y punto, Vivi, ¿acaso vamos a buscarle patitas ocultas a los sentimientos?
No lo puedes tirar al cesto de lo papeles como tampoco podemos dejar de leerlo cuando lo comenzamos. Habla de relaciones normales, de cosas simples, de personas, eso es, de personas. Y habla de quereres y de quizás.. ¿es que no son bonitos y alentadores algunos quizás?

A mí me ha sabido a poco,

Besos grandes,

Celia,

4 11 2007
sentires

Sí claro…tenés razón. No hay que buscar la quinta pata al gato.
Pero yo me quedo con sabor a poco de Celia con este comentario, así que voy por más y te escribo un mail para que me respondas. Listo.
Besosasí de grandes.
Vivi

9 11 2007
diana venturini

me gustó!!!clarito como agua, sencillo y muy vivo, y dan ganas de parecerse a Angeles, no?
besos y abrazos

9 11 2007
sentires

Depende, a veces sí.
Otras no. ¿Será que estas cosas pasan solo en las películas?
Cariños

11 11 2007
aquileana

Hola Viviana , Te invito a que me visites al blog , que publiqué un post sobre la película Alas del deso, cuyos personajes son ángeles, y uno de los cuales un inconformista con su calidad de inmortal

http://www.aquileana.wordpress.com

Saludos, Aquileana ;)

11 11 2007
sentires

Cumplimentado con placer:
“Seguramente viste la película “Un Angel Enamorado”
-Nicolas Cage y Meg Ryan bajo la dirección de Brad Silberling- tiene mucha semejanza por la cosa intrínseca del argumento: el inconformismo, el querer ser el otro, tener lo del otro, vivenciarlo aún sin considerar las consecuencias.
Perder la inmortalidad, pasar a ser finito, no es cosa vana.
No he visto “Wings of Desire” pero la tendré en cuenta, además querida Aquileana, insisto, tus post me dejan siempre motivada…luego de leerte necesito un poco más del tema, a veces para ahondar en él, otras para clarificarme lo que no comprendo -también me pasa-
Cariños,
Vivi”

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